Persuasión
Persuasión Para la misma Anne era inquietante ver entrar a Mr. Elliot en la casa y le irritaba el observar cómo se acercaba para hablarle. Siempre había sospechado que no era sincero, pero ahora estaba completamente segura de su hipocresía. Las amables diferencias que prodigaba a su padre contrastaban enormemente con el lenguaje utilizado en la carta; cuando recordaba el modo en que se había comportado con Mrs. Smith, tenía que hacer un gran esfuerzo para contemplar con calma su expresión dulce y risueña y escuchar sus expresiones de bondad ficticia. Pero ella se proponía evitar todo cambio en su modo de tratarlo, a fin de no despertar sospechas. Debía alejar a toda costa cualquier motivo de extrañeza, aunque estaba decidida a conducirse con la mayor frialdad que le permitiese un trato meramente cortés. Además, se proponía poner fin poco a poco a aquella ociosa confianza que se había establecido entre ellos. En consecuencia, se mantuvo más reservada y distante que la noche precedente.