Persuasión
Persuasión Tras prometer a sus amigos que los acompañaría durante todo el día siguiente, marchó a Camden Place. Allí consumió la tarde casi exclusivamente en oír los apresurados preparativos de Elizabeth y Mrs. Clay para la reunión del día siguiente. A cada paso una u otra repetían la lista de los invitados y a cada momento se les ocurría algún nuevo detalle con que hacer más espectacular la decoración de la casa. Estaban decididas a que la reunión superase en distinción y elegancia a todas las que se hubieran celebrado en Bath. Todo esto sin que Anne lograra verse libre de la preocupación que suscitaba en ella la duda de si el capitán Wentworth asistiría o no. Elizabeth y Mrs. Clay lo contaban como seguro, pero ella distaba mucho de hacerlo, y eso le inquietaba. A primera vista juzgaba que vendría, porque, también a primera vista, pensaba que debía venir; pero no podía resolver la duda dirigiendo sus reflexiones ora por el lado del deber, ora por el de la discreción y la conveniencia, sin provocar al mismo tiempo en su espíritu una vorágine de suposiciones contradictorias.