Persuasión
Persuasión Sólo un día había transcurrido desde la charla que Anne había mantenido con Mrs. Smith, y que ya hemos transcrito; pero en estos momentos una preocupación mucho más intensa monopolizaba la atención de la joven. Apenas si le interesaban ya los detalles referentes a la conducta de Mr. Elliot, y si a veces aún pensaba en ella, era sólo por la influencia que pudieran ejercer sobre ciertos aspectos de su vida. De modo pues que a la mañana siguiente decidió, con la mayor naturalidad del mundo, aplazar su visita a Rivers Street. Había ofrecido a los Musgrove acompañarlos desde la hora del desayuno hasta la de comer. Había empeñado su palabra, y el elevado concepto moral de Mr. Elliot, como la cabeza de Scherezade, tenía un día más de vida.