Persuasión
Persuasión —No podemos. No esperemos demostrar nada acerca de este asunto. Se trata de una discrepancia irreductible. Generalmente empezamos animados por cierto prejuicio de debilidad hacia nuestro propio sexo, y sobre esta base de parcialidad vamos acumulando todas las circunstancias favorables que podemos recoger en el círculo en que vivimos; y muchas de estas circunstancias (tal vez las que más nos han impresionado) no pueden aportarse a la discusión sin traicionar un secreto o expresar en cierto modo lo que debe callarse.