Persuasión
Persuasión —Muchas cosas que en este momento no consigo recordar. Sin embargo, te diré algunas. He hecho un catálogo, por duplicado, de los libros y cuadros de papá. He recorrido el jardÃn varias veces con Mackenzie, para indicarle qué plantas de Elizabeth debÃa llevar a casa de Mrs. Russell. Además, tenÃa que preparar mi propio equipaje, pues ignoraba qué se dispondrÃa acerca de los carros; y otra cosa, Mary, ésta mucho más triste: despedirme de nuestros vecinos, pues se me dijo que asà lo deseaban. Todo eso lleva mucho tiempo.
—Bien, bien —dijo Mary, y, tras una pausa, añadió—: Pero, mujer, no me has preguntado nada de la comida de ayer en casa de Pooles.
—¡Ah! ¿De modo que fuiste? No te lo he preguntado pues creà que te habrÃas visto obligada a declinar la invitación.
—Ya lo creo que fui. Ayer estaba muy bien; no he sentido nada hasta esta mañana. HabrÃan encontrado muy extraña mi ausencia.
—Me alegro de que lo pasaras bien, y supongo que habrá sido una agradable reunión.