Sentido y sensibilidad
Sentido y sensibilidad —Espero que no, creo que no —exclamó Elinor—. Quiero a Willoughby, sinceramente lo quiero; y las sospechas sobre su integridad no pueden ser más dolorosas para usted que para mÃ. Lo he hecho involuntariamente, y no atizaré esa tendencia en mÃ. Me sobresaltó, lo confieso, el cambio en su trato esa mañana; al hablar parecÃa una persona diferente a la que conocimos, y no respondió a la gentileza que usted tuvo hacia él con ninguna muestra de cordialidad. Pero todo esto puede explicarse por estar afectado por alguna situación como la que usted supone. Se acababa de separar de mi hermana, la habÃa visto alejarse en la mayor de las aflicciones; y si se sentÃa obligado, por temor a ofender a la señora Smith, a resistir la tentación de volver acá luego, y aun asà se daba cuenta de que al declinar su invitación diciendo que se iba por algún tiempo parecerÃa estar actuando de manera mezquina y sospechosa hacia nuestra familia, bien puede haberse sentido avergonzado y perturbado. En tal caso, creo que un reconocimiento simple y franco de sus dificultades lo habrÃa honrado más y habrÃa sido más coherente con su carácter en general. Pero no criticaré la conducta de nadie sobre bases tan débiles como una diferencia entre sus opiniones y las mÃas, o una desviación de lo que yo considero correcto y consecuente.