Sentido y sensibilidad
Sentido y sensibilidad —Estoy segura de que me habría dado cuenta de inmediato si le hubiera desagradado a la señora Ferrars. Si únicamente me hubiera hecho una inclinación de cabeza muy formal, sin decir una palabra, y después hubiera actuado como si yo no existiera, sin siquiera mirarme con alguna complacencia… usted sabe a qué me refiero…, si me hubiera dado ese trato intimidante, habría renunciado a todo llena de desesperación. No lo habría soportado. Porque cuando a ella le disgusta algo, sé que lo demuestra con la mayor rudeza.
Elinor no pudo dar ninguna respuesta a este educado triunfo; se lo impidieron la puerta que se abría de par en par, el criado que anunciaba al señor Ferrars, y la inmediata entrada de Edward.