Sentido y sensibilidad
Sentido y sensibilidad Tras algunos minutos más entregado al mismo tipo de expansiones, terminó su visita; y asegurándoles repetidas veces a sus hermanas que no había ningún peligro grave en la indisposición de Fanny y que, por lo tanto no debían preocuparse por ella, se fue, dejando a las tres damas con unánimes sentimientos sobre los sucesos del momento, al menos en lo que tocaba a la conducta de la señora Ferrars, la de los Dashwood y la de Edward.
La indignación de Marianne estalló no bien su hermano dejó la habitación; y como su vehemencia hacía imposible la discreción de Elinor e innecesaria la de la señora Jennings, las tres se unieron en una muy animada crítica de todo el grupo.