Sentido y sensibilidad

Sentido y sensibilidad

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

CAPÍTULO XXXVIII

La señora Jennings elogió cálidamente la conducta de Edward, pero sólo Elinor y Marianne comprendían el verdadero mérito de ella. Unicamente ellas sabían qué escasos eran los incentivos que podían haberlo tentado a la desobediencia, y cuán poco consuelo, más allá de la conciencia de hacer lo correcto, le quedaría tras la pérdida de sus amigos y su fortuna. Elinor se enorgullecía de su integridad; y Marianne le perdonaba todas sus ofensas por compasión ante su castigo. Pero aunque el haber salido todo a la luz les devolvió la confianza que siempre había existido entre ellas, no era un tema en el que ninguna de las dos quisiera detenerse demasiado cuando se encontraban a solas. Elinor lo evitaba por principio, pues advertía lo mucho que tendía a transformársele en una idea fija con las demasiado entusiastas y positivas certezas de Marianne, esto es, su creencia en que Edward la seguía queriendo, un pensamiento del cual ella más bien deseaba desprenderse; y el valor de Marianne pronto la abandonó al intentar conversar sobre un tema que cada vez le producía una mayor insatisfacción consigo misma, puesto que necesariamente la llevaba a comparar la conducta de Elinor con la suya propia.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker