Sentido y sensibilidad
Sentido y sensibilidad —Estás completamente equivocada. La señora Ferrars es una de las madres más afectuosas que existen.
Elinor guardó silencio.
—Ahora —dijo el señor Dashwood tras una breve pausa—, estamos pensando que Robert se case con la señorita Morton.
Elinor, sonriendo ante el tono grave e importantÃsimo de la voz de su hermano, le respondió muy tranquila:
—La dama, me imagino, no tiene opción en esto.
—¡Opción! ¿Qué quieres decir?
—Todo lo que quiero decir es que supongo, por tu forma de hablar, que a la señorita Morton le debe dar lo mismo casarse con Edward o con Robert.
—Por supuesto que no hay diferencia alguna; porque ahora Robert, para todos los efectos y propósitos, será considerado el hijo mayor; y en lo demás, ambos son jóvenes muy agradables… no he sabido que uno sea superior al otro.
Elinor no dijo nada más, y John también guardó silencio durante algunos instantes. Puso fin a sus reflexiones de la siguiente forma: