Sentido y sensibilidad
Sentido y sensibilidad —Y sus modales, los modales del coronel, no sólo me agradan más de lo que nunca hicieron los de Willoughby, sino que son de un estilo que estoy segura atrae mucho más a Marianne. La gentileza, la genuina preocupación por los demás que muestra, su varonil y no afectada sencillez, son mucho más acordes con la verdadera manera de ser de tu hermana, que la vivacidad, a menudo artificial e inoportuna, del otro. Tengo plena seguridad de que si Willoughby hubiera resultado en verdad tan amable como ha demostrado ser lo contrario, aun asà Marianne no habrÃa sido tan feliz con él como lo será con el coronel Brandon.
Hizo una pausa. Su hija no podÃa concordar con ella, pero no se escuchó su desacuerdo y, por tanto, no significó ninguna ofensa.
—En Delaford no estará lejos de mà —añadió la señora Dashwood—, incluso si permanezco en Barton; y con toda probabilidad, pues he sabido que es una aldea grande, debe haber alguna casa pequeña o cabaña cerca que nos acomode tanto como la actual.
¡Pobre Elinor! ¡He aquà un nuevo plan para llevarla a Delaford! Pero era fuerte de espÃritu.
—¡Su fortuna, también! Porque a mi edad, tú sabes que todos se preocupan de eso; y aunque ni sé ni deseo saber a cuánto asciende, estoy segura de que debe ser considerable.