Sentido y sensibilidad

Sentido y sensibilidad

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Cuando les llevaron el postre y el vino y la señora Dashwood y Elinor quedaron a solas, permanecieron mucho rato juntas en similares meditaciones e idéntico silencio. La señora Dashwood no se aventuró a hacer ninguna observación y no osó ofrecer consuelo. Se daba cuenta ahora de que se había equivocado al confiar en la imagen que Elinor había estado dando de sí misma; y concluyó correctamente que en su momento le había quitado importancia a todo lo que le ocurría sólo para evitarle a ella mayores sufrimientos, considerando cuánto estaba sufriendo ya por Marianne. Se dio cuenta de que la cuidadosa, considerada solicitud de su hija la había llevado al error de pensar que el afecto que un día había comprendido tan bien, era en realidad mucho menos serio de lo que solía creer o de lo que ahora se veía que era. Temía que, al dejarse convencer de esa forma, había sido injusta, desconsiderada… no, casi cruel con Elinor; que la aflicción de Marianne, por ser más evidente, más patente a sus ojos, había absorbido demasiado de su ternura, llevándola a casi olvidar que en Elinor podía tener a otra hija sufriendo tanto como ella, con un dolor que ciertamente había sido menos buscado y que había soportado con mucho mayor fortaleza.




👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker