El rancho del crimen
El rancho del crimen —¿Y qué quieres decirme con eso? —preguntó el que llamaba patrón—. Creo que todo eso ya lo sabÃamos antes.
—Es verdad, pero desde que yo me he hecho responsable de esa faena, deseo jugar a salvo de todas esas cosas...
—¡Más vale que...! —contestó el otro, con indiferencia.
—Ya sé lo que va a decirme, patrón, pero se me ocurre una cosa acerca de eso.
—¿Cuál?
El hombre extendió el brazo hacia la obscuridad, donde se alzaban las cumbres de San Lorenzo.
—Detrás de esas montañas está el distrito de Trinchera.
—¿Y qué?
—Y el sheriff del distrito de Trinchera es Pistol Pete Rice.
—¿Y qué tenemos con eso? El Slash C. no está en el distrito de Trinchera.
—Pero no impedirÃa que Pete Rice cayese sobre nosotros si le venÃa en gana. Dicen que es un hombre que huele a cien kilómetros lo que ocurre en toda esta parte del Estado. El único hombre que podrÃa estropearnos este negocio es Pete Rice.