El rancho del crimen
El rancho del crimen —¿Va usted a entregarme a las autoridades del Estado, Rice?
—Pasa usted a las Federales —contestó Pete—. La acusación será de contrabandista de drogas. Le he cogido con las manos en la masa, Weldron.
Fancy Weldron hizo un brusco movimiento y empezó a patear y agitarse como un poseso, intentando librarse de sus ataduras. Se habÃa apoderado de él una rabia loca y lanzaba horribles blasfemias al convencerse de su impotencia.
Pete le dejó forcejear. Llevó a Sonny a través de una extensión de terreno despejado y cruzó la carretera que llevaba a Broken Arrow. No querÃa seguir en la carretera directamente hasta la ciudad, sino cortar a través de un terreno cubierto de césped. PodÃa caer en manos de alguno de los bandidos que le buscaban.
El cielo estaba cubierto, viéndose pocas estrellas. HabÃa una débil neblina. Weldron habÃa acabado por estarse quieto, aparentemente al menos, pro precisamente en el momento en que Pete viraba hacia la carretera de Broken Arrow...
¡Crack!
Algo se estrelló contra su cabeza. Le zumbaron los oÃdos y unas chispas luminosas centellearon ante sus pupilas. Le flaquearon las rodillas y cayó pesadamente en tierra, haciendo esfuerzos desesperados para no perder el conocimiento.