El rancho del crimen

El rancho del crimen

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Harron protestó, pero sus protestas no impidieron el que los agentes obedecieran las órdenes recibidas. El cabo Santee desmontó a su vez y se encaramó al segundo vagón y ayudó a sus hombres a remover una de las reses de la capa superior, y empezó a mirar en una de las reses que había debajo.

—¡Traed aquí la linterna! —gritó a sus hombres.

Los rayos iluminaron la parte superior de una de las reses. Santee la hurgó por la parte del vientre. El interior del buey estaba relleno con algo envuelto en un poncho de goma. Y aquel algo no sólo se movía, sino que dejó oír unos agudos chillidos en una extraña jerigonza.

—¡Chinos! —gritó Tilden—. ¡En la mayoría de estos bueyes llevan chinos escondidos!

Tilden saltó a tierra y lo mismo hizo el cabo Santee. Todos los hombres de la Patrulla de la Frontera tenían sus armas en la mano.

—¡Están ustedes todos arrestados! —gritó el cabo Santee—. ¡Es inútil que traten de hacer ninguna resistencia! Somos empelados federales y los Estados Unidos apoyan la conducta de sus hombres.

Su revólver encañonó a Harron al notar que éste hacía un movimiento sospechoso.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker