El rancho del crimen
El rancho del crimen Un segundo despuĂ©s Teeny e Hicks peleaban a brazo partido con sus dos prisioneros. “Miserias” habĂa tropezado con un tal Tartar, un gigantĂłn que le estaba dando bastante trabajo, pero Slapjack, quebrantando la promesa que le hiciera a Pete, intervino a tiempo en ayuda del barberillo, y entre ambos no tardaron en deducir al gigante.
El capitán Early y sus dos soldados eran ahora prisioneros de los comisarios de la Quebrada del buitre. Los ataron con unos trozos de cuero curtido y se dispusieron a emprender la retirada, Early era un individuo tenaz, pero Pete le habĂa demostrado que era más testarudo que Ă©l.
—¡Le ahorcarĂ©! —rugĂa el capitán—. ¡No podrá usted seguir mucho tiempo en esta situaciĂłn! ¡Mis hombres están rastrillando todo el paĂs!
—Déjelos que rastrillen —contestó Pete, con absoluta tranquilidad—. Capitán Early, nosotros no somos tan malos como usted se figura. He aprovechado esta oportunidad. Esta sorpresa puede ser de gran valor para nosotros. Demostrará que somos inocentes o, en caso contrario, Pete Rice y sus comisarios se encontrarán en peor situación que antes.