El rancho del crimen
El rancho del crimen LOS JINETES VAGABUNDOS
La muchacha se estremeció. Sabía que en aquellas tierras salvajes, los hombres solían con frecuencia tener un fin trágico; pero hasta aquella noche la muerte violenta de un ser le había parecido una cosa remota. Hízose, no obstante, cargo de la situación y dijo dirigiéndose al cocinero Wan Lo:
—¿Dice usted que vió el asesinato, Wan Lo?.
El interpelado afirmó con energía:
—¡Lo vi! Hace mucho tiempo que Moy Tang sacó cuchillo y clavó en espalda de Chung Yun. ¡Sí!
—Este no es espectáculo para usted, miss Calvert —dijo Quayne a la joven dulcemente—. ¿Por qué no se retira a sus habitaciones y deja esto para nosotros, los hombres?
—Pero esta aún es mi casa —protestó Virginia—. Creo que me corresponde a mí conocer todos los detalles de lo que ha pasado.
—Se trata de un sencillo y clarísimo caso de homicidio cometido por Moy Tong.
En realidad parecía lo mejor. El cocinero Wan Lo contó cuanto sabía del asesino. Luego habló en cantonés a Moy Tong.
