El rancho del crimen
El rancho del crimen Hasta Pete llegaron los sollozos de Virginia. El sheriff esta riñendo una batalla consigo mismo. Hubiera deseado saltar por la ventana y dar al implacable Gentry su merecido, pero serÃa dejarse llevar de su rencor y transgredir la ley.
Los odios privados no podÃan ser perseguidos. Pete Rice no era más que un agente rÃgido de la ley. HabrÃa que esperar el turno, hasta saber más detalles de los misterioso acontecimientos que se estaban desarrollando en el Slash C. y obrar a su debido tiempo.
Oyó el crujir de papeles, el rasguear de una pluma y otra vez la voz de Gentry:
—Bien, el rancho de Slash C. es mÃo ahora, miss Calvert, y voy a entrar en posesión de él en el acto. Deseo hacer algunos cambios en él. Voy a despedir a algunos hombres y a asalariar a otros. Los huéspedes de pago pueden quedarse aquÃ... si lo desean.
—En cuanto a mà —se oyó la voz de la muchacha—, como no soy un huésped de pago, seguro..
—Le agradecerÃa que se marchase lo más pronto posible. Si puede ser mañana, mejor...
El rostro de Pete Rice se contrajo. Arrastrándose cautelosamente, llegó hasta la ventana más próxima y saltando por ella halló en la obscuridad del corral.