El trasgo del desierto
El trasgo del desierto Pete explicó que había interrogado al gerente del Palacio del Desierto, este conocía a Standish de vista. El joven había jugado allí antes. En aquella ocasión, según el gerente, había empezado a jugar al póker en una partida de posturas bajas y, al tener suerte y ganar, se había trasladado al salón del último piso donde no había postura máxima y se jugaba con dinero contante y sonante en lugar de fichas.
Pete había pedido una descripción de los hombres que habían jugado con Buckland. El gerente le había dicho que, uno de los jugadores tenía una cicatriz muy grande en la garganta.
—Me figuré inmediatamente que el hombre en cuestión debía ser el que está alojado en el Hotel de Manantiales de Antílope... el que Jacobo King ha presentado bajo el nombre de Corbin.
Dirigió su observación siguiente al prisionero.
—Cuando vi por primera vez a ese hombre que usted llama Corbin —dijo—, vi inmediatamente que tenía algo «raro», Dijo que la cicatriz aquella era obra del bisturí de un médico. Pera yo he andado entre armas lo suficiente para saber que esa cicatriz es obra de una bala.
Jacobo King nada dijo. Pete continuó: