El trasgo del desierto
El trasgo del desierto Tres disparos rápidos rompieron la ventana detrás de Pete. Tres balas silbaron junto a la cabeza del sheriff y se incrustaron en la pared del despacho. Pete habÃa dado la vuelta, agazapándose. Los comisarios se pusieron en pie de un brinco. Jacobo King se abalanzó sobre el sheriff.
Otro par de proyectiles entró por la ventana.
—¡Duro con ellos, Antonio! —aulló King—. ¡Cárgatelos a todos!