La rebelión de Atlas
La rebelión de Atlas En medio de la desesperación, Dagny supervisaba personalmente la instalación de los nuevos rieles Rearden, enfrentándose a las crÃticas de sus propios empleados, que desconfiaban de un material tan novedoso. —Esto funcionará —les dijo, su tono cortante como una hoja afilada. Y mientras las primeras locomotoras comenzaban a correr sobre el acero brillante, Dagny no pudo evitar sentir una chispa de esperanza. Pero sabÃa que el desafÃo apenas comenzaba, y que esa chispa tendrÃa que convertirse en un incendio para salvar el futuro.
Los rieles Rearden brillaban bajo el sol como una promesa, pero Dagny sabÃa que no bastarÃa con rescatar la lÃnea RÃo Norte. El colapso no era solo de un ferrocarril, sino del mundo entero. Las fábricas cerraban, los inventores desaparecÃan, y los hombres capaces de cambiar el rumbo de las cosas parecÃan esfumarse sin dejar rastro.
