Dios y el Estado
Dios y el Estado No existe, no puede existir Estado sin religión. Tomad los Estados más libres del mundo, los Estados Unidos de América o la Confederación Suiza, por ejemplo, y ved qué papel importante desempeña la providencia divina, esa sanción suprema de todos los Estados, en todos los discursos oficiales.
Pero siempre que un jefe de Estado habla de dios, sea Guillermo I, emperador knutogermánico, o Grant, presidente de la gran república, estad seguros que se prepara de nuevo a esquilmar a su pueblo-rebaño.