Cuentos filosoficos
Cuentos filosoficos —¿Le han visto? —dijo.
—¿Quién es ese hombre? —dije.
—Le llaman el Hombre de la Promesa.
¡Se figurará usted, ante aquellas palabras, el movimiento con el que nuestras dos cabezas se giraron hacia nuestro pescador! Era un hombre sencillo; comprendió nuestra muda interrogación y he aquà lo que nos dijo en su lenguaje, para el que trato de conservar su aire popular.