El coronel Chabert y otras historias
El coronel Chabert y otras historias —¡Él, en la infancia! —exclamó un viejo hospiciano que le estaba mirando—. ¡Ah! hay dÃas en los que hay que andarse con cuidado con él. Es un viejo malicioso lleno de filosofÃa e imaginación. Pero hoy, ¡qué queréis! Hoy está de buen humor. En 1820 ya estaba aquÃ. Por aquel entonces, un oficial prusiano, cuya calesa subÃa la cuesta de Villejuif, pasó a pie por aquÃ. Nos hallábamos los dos solos, Jacinto y yo, junto a la carretera. Esta oficial conversaba, mientras andaba, con otro, con un ruso o con un animal de la misma especie, cuando al ver al anciano, el prusiano como por broma, le dijo: «He aquà un viejo cazador que debió de estar en Rosbach». «Yo era demasiado joven para estar allÃ, le respondió, pero he sido bastante viejo para encontrarme en Jena». Entonces el prusiano prosiguió su camino sin hacer más preguntas.