El coronel Chabert y otras historias
El coronel Chabert y otras historias La vida de este hombre tan grande ofrecía muchas pequeñeces, para emplear la expresión de que se servían sus enemigos, ansiosos de disminuir su gloria, pero que sería más acertado denominar contrasentidos aparentes. Al no tener nunca conocimiento de las determinaciones por las cuales actúan los espíritus superiores, los envidiosos o los necios se arman en seguida de algunas contradicciones superficiales para levantar un acta de acusación sobre la cual los hacen juzgar de momento. Si, más tarde, el éxito corona las combinaciones atacadas, mostrando la correlación de los preparativos y de los resultados, subsiste siempre algo de las calumnias de vanguardia. Así, en nuestros días, Napoleón fue condenado por nuestros contemporáneos cuando desplegaba las alas de su águila sobre Inglaterra: fue preciso 1822 para poder explicar 1804 y las barcazas de Boulogne.