Los campesinos
Los campesinos —Del mismo modo que la señora Michaud conocÃa los de la señora condesa —replicó Fourchon espiando la menor reacción de Carlos, hasta en lo más profundo de sus ojos—. A ver, muchacho; ¿sabes si el señor y la señora tienen habitaciones separadas?
—¡Naturalmente! Si no fuera asÃ, el señor no querrÃa tanto a la señora —contestó Carlos.
—¿No sabes nada más? —preguntó Fourchon.
Tuvieron que callar. Carlos y Fourchon estaban frente a las ventanas de la cocina.