Los campesinos
Los campesinos —Me rÃo yo de los pleitos. Vamos, que ese tahúr salga de casa inmediatamente; vigile que no se lleve nada mÃo y liquÃdele lo que se le debe.
Cuatro horas más tarde toda la región murmuraba a su manera y se comentaba al gusto de cada cual aquella escena. Según se decÃa, el general habÃa dado una paliza al desventurado Courtecuisse y se negaba a pagarle lo que le debÃa, reteniéndole dos mil francos.
Los comentarios más singulares corrieron de boca en boca a propósito del burgués dueño de Les Aigues; alguien llegó a decir que estaba loco. Al dÃa siguiente, Brunet, que habÃa actuado por cuenta del general, le llevó, por cuenta de Courtecuisse, una citación para que se presentara ante el Juzgado de Paz. Aquel león se veÃa picado por mil tábanos y su suplicio no hacÃa más que empezar.