Los campesinos
Los campesinos —Preveo una lucha terrible —habÃa dicho el procurador del rey de la Ville-aux-Fayes a su superior, llegado allà ex profeso—. Habrá asesinatos de gendarmes, lo sé por mis espÃas. Nos encontraremos con un enojoso proceso. El jurado no nos apoyará cuando se vea blanco del odio de las familias de veinte o treinta acusados, y no accederá a condenar a muerte a los asesinos ni a las penas de prisión que pediremos para los cómplices. Con mucha suerte, y estando obligado a informar usted en persona, lo único que conseguiremos será algunos años de prisión para los culpables. Es preferible cerrar los ojos que abrirlos, pues si los abrimos, estamos seguros de provocar una colisión que costará mucha sangre, y quizá seis mil francos de gastos al Estado, sin contar la manutención de los reos. Es un precio muy caro por un triunfo que sólo valdrÃa para exponer la debilidad de la justicia ante el mundo.