Los campesinos
Los campesinos —Lo que tú tienes es miedo —dijo el usurero suavemente, dirigiendo a Sibilet una mirada que la sospecha hizo menos tierna que de ordinario y que en realidad fue terrible—. ¿No estarás pensando si no valdrÃa la pena ponerte al lado del conde de Montcornet?
—No veo de dónde podré sacar, cuando usted haya despedazado Les Aigues, cuarenta mil francos todos los años, ganados honestamente, como lo vengo haciendo durante los últimos cinco años —respondió crudamente Sibilet—. Últimamente, el señor Gaubertin me ha hecho las más interesantes promesas, pero la crisis se está aproximando, y con seguridad va a haber lucha; después de la victoria, prometer y tener son cosas muy distintas.