Los campesinos
Los campesinos —Forzosamente ha de tratarse de un golpe urdido y realizado por gentes de la región —aseguró el sargento—; pero hay dos comunas, Conches y Blangy, y en cada una hay cinco o seis personas capaces de darlo. Aquel de quien más podrÃamos sospechar, Tonsard, se ha pasado la noche bebiendo; su adjunto, mi general, ha estado en la fiesta de bodas: Langlumé, su molinero, no se ha separado de él. Estaban todos borrachos hasta no tenerse en pie; han acompañado a la desposada a su casa, a la una de la madrugada, y la llegada del caballo demuestra que Michaud fue asesinado entre las once y la medianoche. A las diez y cuarto Groison vio a toda la partida celebrando la boda, sentada a la mesa, y el señor Michaud pasó por allà para ir a Soulanges, de donde regresó a las once. Su caballo debió de encabritarse entre los pabellones de la carretera, pero también pudo recibir el disparo antes de llegar a Blangy y haber seguido con vida durante algún tiempo, sosteniéndose en la silla. HabrÃa que extender órdenes de detención contra una veintena de personas por lo menos y arrestar a los sospechosos; pero todos estos señores aquà presentes conocen a los campesinos mejor que yo, y saben que estarÃan un año en la cárcel y sólo conseguirÃa negativas. ¿Qué podrÃa hacerse contra los que estaban en casa de Tonsard?