Tratado de la vida elegante
Tratado de la vida elegante Por consiguiente, desde que las sociedades existen, un gobierno siempre ha sido necesariamente un contrato de seguros concluido entre los ricos contra los pobres. La lucha intestina producida por este pretendido reparto a la Montgomery enciende en los hombres civilizados una pasión general por la fortuna, expresión que constituye el prototipo de todas las ambiciones particulares; porque del deseo de no pertenecer a la clase sufridora y vejada derivan la nobleza, la aristocracia, las distinciones, los cortesanos, las cortesanas, etc.