Tratado de la vida elegante
Tratado de la vida elegante —Señores, si estuviéramos en Inglaterra, las acciones precederÃan necesariamente a la palabra, porque mis compatriotas son en general bastante taciturnos; pero he tenido ocasión de observar que en Francia siempre hablan ustedes mucho, antes de actuar.
La cuarta parte, consagrada a los ACCESORIOS, comprenderá los principios que deben regir los apartamentos, los muebles, la mesa, los caballos y la servidumbre, y terminaremos con un tratado sobre el arte de recibir, ya sea en la ciudad o en el campo, y sobre el arte de comportarse en casa de los demás.
Asà habremos abarcado la universalidad de la más vasta de todas las ciencias: la que ocupa todos los momentos de nuestra vida, que gobierna todos los actos de nuestra vigilia y los instrumentos de nuestro sueño; porque sigue reinando hasta durante el silencio de las noches.