Tratado de la vida elegante
Tratado de la vida elegante Entonces, las materias que se tratarÃan en la segunda parte fueron adoptadas unánimemente por este ilustre parlamento de modófilos, con el tÃtulo de PRINCIPIOS GENERALES de la vida elegante. La tercera parte, relativa a LAS COSAS QUE PROCEDEN INMEDIATAMENTE DE LA PERSONA, se dividió en varios capÃtulos.
El primero comprenderá los distintos aspectos de la indumentaria. Se consagrará un primer párrafo a la indumentaria de los hombres, un segundo a la indumentaria de las mujeres; un tercero ofrecerá un ensayo sobre los perfumes, los baños y el peinado.
Uno de nuestros mejores amigos, Eugène Sue, tan notable por la elegancia de su estilo y originalidad de sus apreciaciones como por un gusto exquisito por las cosas y un maravilloso entendimiento de la vida, nos prometió la comunicación de sus observaciones para un capÃtulo titulado: La impertinencia considerada en relación con la moral, la religión, la polÃtica, las artes y la literatura.
La discusión se acaloró acerca de las dos últimas divisiones. Se trataba de saber si el capÃtulo de los Modales debÃa preceder el de la Conversación.
Brummel puso fin al debate con una improvisación que lamentamos no poder comunicar por completo. Terminó asÃ: