Tratado de la vida elegante

Tratado de la vida elegante

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

De modo que Brummel tenía razón al considerar la indumentaria como el punto culminante de la vida elegante; ¡porque domina las opiniones, las determina, las gobierna! A lo mejor es una desgracia, pero así va el mundo. Allí donde hay más tontos, se perpetúan las tonterías; y, desde luego, hay que reconocer entonces esta reflexión por axioma:

XLI

La dejadez en la indumentaria es un suicidio mental.

Pero, si la indumentaria es todo el hombre, es aún más toda la mujer. La menor incorrección en el atavío puede hacer relegar a una duquesa desconocida a los últimos escalafones de la sociedad.

Al meditar acerca del conjunto de las cuestiones graves de que se compone la ciencia de la vestimenta, nos ha llamado la atención la generalidad de ciertos principios que rigen en cierto modo todos los países, tanto para la indumentaria de los hombres como la de las mujeres; luego pensamos que para establecer las leyes del atuendo, había que seguir el orden mismo en el que nos vestimos. Y entonces ciertos hechos predominan sobre el conjunto: porque, al igual que el hombre se viste antes de hablar y actuar, también se baña antes de vestirse. Las divisiones del presente capítulo resultan pues de observaciones concienzudas que han dictado así la ordenación de la materia vestimentaria:


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker