Tratado de la vida elegante
Tratado de la vida elegante I. Primeros principios ecuménicos de la indumentaria
II. El aseo relacionado con la indumentaria
III. La indumentaria de los hombres
IV. La indumentaria de las mujeres
V. Variaciones del vestir y resumen del capítulo
I. Principios ecuménicos de la indumentaria
Las personas que se visten a la manera del jornalero, cuyo cuerpo se pone a diario y con despreocupación el mismo sobre, siempre mugriento y maloliente, son tan numerosas como los necios que van por el mundo sin ver nada, mueren sin haber vivido, no conocen el valor de un manjar ni el poderío de las mujeres y no dicen ni algo atinado ni una tontería. Pero, «¡Dios mío, perdónalos porque no saben lo que hacen!».
Si se trata de convertirlos a la elegancia, ¿podrán comprender algún día los axiomas fundamentales de todos nuestros conocimientos?
XLII
El patán se cubre, el rico o el tonto se atavían, el hombre elegante se viste.
XLIII
La indumentaria es, a la vez, una ciencia, un arte, un hábito y una predisposición natural.