Tratado de la vida elegante
Tratado de la vida elegante De lo que se deduce que el siguiente axioma debe, ante todo, regir la indumentaria de los peatones prosaicos:
XLVIII
Todo lo que produce un efecto es de mal gusto, como todo lo que es tumultuoso.
Por lo demás, Brummel dejó la máxima más admirable en esta materia y el asentimiento de Inglaterra lo consagró:
XLIX
Si el pueblo te mira con atención, estás mal arreglado: estás demasiado arreglado, demasiado acicalado o demasiado rebuscado.
Según semejante inmortal sentencia, todo caminante debe pasar desapercibido. Su triunfo consiste en estar a la vez vulgar y distinguido, reconocido por los suyos y pasado por alto por la muchedumbre. ¡Si Murat se hizo apodar el Rey Franconi, juzguen ustedes la severidad con la que el mundo persigue a un fatuo! Hace más que el ridÃculo. Lo rebuscado es quizá un mayor vicio que la falta de aliño y el axioma siguiente seguramente hará estremecer a las mujeres con pretensiones:
L
Ir más allá de la moda es volverse una caricatura.