Tratado de la vida elegante
Tratado de la vida elegante Ahora nos queda destruir el más grave de todos los errores que una falsa experiencia acredita en las mentalidades poco acostumbradas a reflexionar u observar; pero daremos despóticamente y sin comentarios nuestra sentencia soberana, dejando a las mujeres de buen gusto y los filósofos de salón la tarea de discutirla:
LI
La ropa es como un barniz: lo pone todo en relieve. La indumentaria ha sido inventada mucho más para hacer resaltar las ventajas corporales que para ocultar imperfecciones.
De ahí, el siguiente corolario:
LII
Todo lo que una indumentaria procura ocultar, disimular, aumentar y acentuar más de lo que la naturaleza o la moda lo ordenan o exigen, se considera siempre vicioso.
Asimismo toda moda que tiene por objetivo una mentira es esencialmente pasajera y de mal gusto.