Tratado de la vida elegante

Tratado de la vida elegante

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Lejos de ser un artista, el sastre se dibuja siempre, en el pensamiento de esa gente, en forma de una despiadada factura: abusan de la institución de los cuellos postizos, se reprochan un capricho como un robo hecho a sus acreedores y, para ellos, un carruaje es un simón en las circunstancias ordinarias, y una carroza de alquiler los días de entierro o boda.

Si, como los jornaleros, no atesoran para asegurarse casa y comida en la vejez, la esperanza de su vida de abeja no va más allá: porque se limita a la posesión de una habitación bien fría, en el cuarto, Rué Boucherat; luego un capote y guantes de percal para la mujer; un sombrero gris y media taza de café para el marido; la educación de Saint-Denis o una media beca para los hijos, y carne hervida con perejil dos veces por semana para todos. Ni completos ceros ni completas cifras, quizá estas criaturas sean decimales.

En esta ciudad doliente, la vida se reduce a una pensión o varias rentas sobre el libro mayor, y la elegancia a cortinas de flecos, una cama barco y antorchas bajo cristal.

Si seguimos subiendo varios peldaños de la escala social, en la que las personas ocupadas trepan y se columpian cual grumetes en las jarcias de un gran buque, hallamos al médico, el cura, el abogado, el notario, el pequeño magistrado, el gran negociante, el hidalgo, el burócrata, el oficial superior, etc.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker