Aviraneta o la vida de un conspirador
Aviraneta o la vida de un conspirador EN ALEJANDRÍA DE EGIPTO
EL día 6 de diciembre apareció un bergantín en el puerto de Gibraltar que marchaba a Alejandría. Iba tripulado por marinos de guerra ingleses. Lo llevaban para entregarlo al virrey de Egipto. Bajaron el capitán, sir John, y dos oficiales, y fueron a visitar a Benolié. Este les habló de Aviraneta, y el capitán, sir John, le dijo que con mucho gusto le llevaría en su barco hasta Alejandría, puesto que era liberal y amigo suyo.
A las seis de la mañana del día 10 de diciembre, en un lanchón de Benolié, se dirigió al bergantín, y a las seis y media zarpó con viento fresco, dejando al poco rato de verse Gibraltar y las costas de África.
Aviraneta, que llevaba unos días sin dormir bien, quizá por el medio mareo que padecía o porque bebió un poco de vino, se echó en la cama, y no despertó hasta el día siguiente, a las once.
Al salir vestido a cubierta, sir John, el capitán, comenzó a reír al verle, y le dijo:
—Usted es un lobo de mar, cuando ha podido dormir con el huracán tan terrible que hemos tenido.
Al tercer día de tormenta, antes de meterse en la cama, agarrándose a lo que pudo, llegó a la cocina y comió algún fiambre. Desde la salida de Gibraltar no se había podido encender la cocina.
