Aviraneta o la vida de un conspirador
Aviraneta o la vida de un conspirador En la iglesia parroquial de Santa María la Real de la Almudena, de esta villa y corte de Madrid, a catorce días del mes de noviembre de mil setecientos noventa y dos, yo, don Manuel Josef Gutiérrez, teniente mayor de cura, bauticé solemnemente un niño, que nació el trece de este mismo mes, calle del Estudio, casa de las monjas del Sacramento, número 10, al cual puse por nombre Eugenio Domingo, hijo de don Felipe Francisco de Aviraneta, natural de la villa de Vergara, en la provincia de Guipúzcoa, obispado de Calahorra, y de doña Juana Josefa Ibargoyen, natural de la Universidad de Irún, obispado de Pamplona, casados en la parroquia de San Miguel; abuelos paternos, don Lorenzo de Aviraneta y doña Manuela Josefa Echegaray; maternos, don Mateo de Ibargoyen y doña María Josefa de Alzate.
Fue su padrino don Domingo Larrinaga, a quien advertí el parentesco espiritual y demás obligaciones, y lo firma: Don Manuel Josef Gutiérrez.
Concuerda con el original; Santa María de Madrid, a dos de mayo de mil novecientos doce.
Lic., PEDRO JOSÉ MARTÍNEZ.