Aviraneta o la vida de un conspirador
Aviraneta o la vida de un conspirador EN LA CÁRCEL DE CORTE
EL 24 de julio prendieron a Aviraneta en su casa de la calle de Cedaceros; le había denunciado Civat, ex guardia de corps, que pasaba por revolucionario y que había resultado agente de los realistas, venido de Barcelona. La prisión la efectuó el comisario Luna. Civat extremó su cinismo acompañando al comisario con ocho soldados hasta la puerta de la casa de la calle de Cedaceros, quedándose en la esquina de la de Alcalá para ver pasar a Aviraneta camino de la cárcel en medio de soldados armados con bayonetas.
Se dijo que días después los isabelinos habían pensado en acudir al Estamento de Procuradores y allí provocar una algarada y proclamar la Constitución de Cádiz.
Pocas horas más tarde prendieron a los isabelinos general Palafox, Calvo de Rozas, Olavarría, Romero Alpuente, Villalta, Espronceda, Orense, Nogueras, Beraza, etc.
Prendidos los principales miembros de la Isabelina en Madrid y en provincias, se hicieron mil cábalas acerca de ellos.
Desde el momento que se prendió a los conspiradores, todo el mundo empezó a hablar de ellos. Unos aseguraban que eran republicanos, otros masones, otros carbonarios. Se comenzó a sentir más miedo de los isabelinos que del cólera.
