Aviraneta o la vida de un conspirador
Aviraneta o la vida de un conspirador OTRA MATANZA EN BARCELONA
AL comienzo del mes de septiembre, el ministro de la Gobernación, don Ramón Gil de la Cuadra, escribió una carta a Aviraneta pidiendo que redactara una circular a los socios de la Isabelina, a fin de que cooperasen con todas sus fuerzas a favor de Mendizábal. Lo hizo así, y con la mejor intención movilizó a sus amigos políticos de Madrid y de provincias.
A consecuencia de las comunicaciones que se cambiaron entre el ministro y don Eugenio, se estableció correspondencia amistosa entre ambos. Gil de la Cuadra contestaba a las cartas de Aviraneta firmando El Consabido.
El ministro propuso darle una comisión para Barcelona, y que por mediación de Mendizábal se le asignara un destino fijo en el ejército.
A mediados de octubre escribía Aviraneta a su amigo don Tomás Alfaro, hermano político de Mendizábal, rogándole hablase con este para que le remitiera un salvoconducto con el cual pudiera regresar a Madrid. A vuelta de correo recibió el permiso y se presentó en Madrid el mismo día de la apertura de los Estamentos.