Aviraneta o la vida de un conspirador
Aviraneta o la vida de un conspirador Escribió la carta con mucho cuidado, diciéndole que era el mismo que había avisado a Don Carlos la traición de Maroto. Añadía que podría darle muchos detalles importantes, pero que no eran para escribirlos en una carta, y que era preferible que enviara a un agente a Francia, a Carcasona o a Tolosa, para que él pudiera contarle de palabra con toda clase de detalle lo que se estaba preparando.
Unos días después, Arias Teijeiro contestó a Dominique Etchegaray, dándole las gracias por su celo y diciéndole que una persona de su entera confianza se vería con él en Tolosa de Francia y le presentaría para darse a conocer, como contraseña, la mitad de la tarjeta que le enviaba en la carta.
Quince días después recibió una carta firmada por el cirujano Ferrer, diciéndole que estaba en Carcasona y que le esperaba en el hotel del Ángel, y que cuando fuera a verle preguntara por el doctor catalán.
Tomó don Eugenio inmediatamente la diligencia y se fue a Carcasona. Preguntó en la fonda por el doctor catalán y le indicaron el cuarto.
Ferrer estaba bien vestido. Era hombre pletórico y alcoholizado, la cara roja, con algunas manchas herpéticas.
Cotejaron las dos medias tarjetas. Venían bien.