Aviraneta o la vida de un conspirador
Aviraneta o la vida de un conspirador Aviraneta, al saber que Cabrera se ponía claramente contra los junteros de Berga, determinó comunicarles a ellos la noticia para impulsarles a tomar una actitud violenta y desesperada.
Pensó en un agente, y se acordó de Roquet, que tan bien le había secundado cuando el Simancas.
Mandó llamar a Roquet, y este se presentó a los pocos días en Tolosa. Le dio varias órdenes y varios encargos para que los hiciera en Berga, y redactó una carta muy estudiada para Arias Teijeiro, en donde le comunicaba lo que sabía de los planes de Cabrera y Labandero. Aconsejaba a los que tuvieran más participación en la muerte del conde que se pusieran a salvo inmediatamente, o de lo contrario preparasen una emboscada contra Cabrera para que sufriese igual o parecida suerte que el conde de España. Esta carta la escribió con tinta simpática.
Roquet, montado en un caballo que le compró don Eugenio, se dirigió a Osseja, cerca de Bourg-Madame, y, en compañía de unos contrabandistas, a la casa del Lluch, y de aquí a Berga.