Aviraneta o la vida de un conspirador
Aviraneta o la vida de un conspirador A principio del año 10 ascendieron a Aviraneta a teniente. Después, en el transcurso de su vida, el haber militado a las órdenes de Merino fue un obstáculo para sus planes liberales. Si en la conversación se hablaba de los sucesos del año 8 al 14 y Aviraneta daba detalles, le preguntaban:
—¿Es que estuvo usted en la guerra de la Independencia?
Él contestaba que sí; era para don Eugenio un gran honor.
—¿Con quién?
—Con el cura Merino.
Y todo el que le oía creía que era un absolutista frenético.
El general Mina, intransigente y arbitrario, nunca se fio de Aviraneta sólo por eso. Varias veces dijo que bastaba que hubiese guerreado con Merino para que no creyese en la sinceridad de sus ideas liberales.
A consecuencia de la vida a la intemperie y de la humedad, padecía Aviraneta un reumatismo febril, que le obligó a pasar varias semanas con licencia, alojado en casa de don Ramón Saldaña, en la aldea situada entre Salas de los Infantes y Burgos, llamada Barbadillo del Mercado.