Camino de perfeccion
Camino de perfeccion «Después de haberle fallado la religión, el arte (la pintura) y los sentidos (una combinación típicamente modernista) —dice D. Show—[3]; el narrador explora tres vías diferentes para reconciliarse con la vida. La primera mantenida en reserva hasta el final es el amor. La segunda es la adquisición de un ideal ético consciente y llega después de que Fernando Ossorio ha resistido la tentación de seducir a Adela. La tercera es el ejercicio y vitalismo nietzcheano, que le había propuesto Max Schultze, es la aceptación de la vida por sí misma ignorando todo contenido trascendental».
Viaja, después, a Yécora, recorre el pueblo, donde se respira un ambiente hostil a todo lo que sea expansión, elevación del espíritu y simpatía humana. Abandona Yécora y se instala en Marisparza, donde mejora y sana su misticismo religioso y se trasforma en un hombre más fuerte. Allí las gentes son cordiales.