La estrella del capitan Chimista
La estrella del capitan Chimista HISTORIAS DE RIO DE JANEIRO Y TEMPORALES DEL PACÍFICO[119]
PASÉ UNAS SEMANAS en Río Janeiro. Río Janeiro era entonces una ciudad grande, muy sucia y muy abandonada. No había en ella alcantarillas; al anochecer no se podía transitar por las calles; se veían a estas horas los negros cargados de tinas enormes llenas de inmundicias, que corrían a la playa a arrojarlas al mar, dejando por donde pasaban un olor pestífero.
El perfume de Río Janeiro era el de una cloaca.
Muchas veces vi por las calles de Río Janeiro a los negros con una careta o máscara de alambre, como los perros con sus bozales. Las máscaras que gastaban estos negros tenían por detrás un candado. Aquellas caretas se las ponían a los negros borrachos para que no bebieran el aguardiente, que ellos llamaban cachasa.
