La estrella del capitan Chimista
La estrella del capitan Chimista COMPLOTS
LA CASA DONDE FUI a vivir estaba a poca distancia de Manzanillo y a no mucha de la desembocadura del río Cauto.
El tiempo que pasé en aquella casa lo aproveché en visitar la comarca, una de las más pintorescas de Cuba. Subí y bajé varias veces por el Cauto. A la salida de este río hay una extensa ciénaga y en sus proximidades un gran número de islas pequeñas y bajas, que apenas salen del agua cubiertas de vegetación. Estos islotes, que allí denominan cayos, forman parte del archipiélago que llamó Colón los Jardines de la Reina, y hoy se conocen también con el nombre de Laberinto de las Doce Leguas.
Al Norte del Cauto se ensanchaba la ciénaga de Birama, y al Sur, la del Buey. Todos aquellos islotes o cayos eran rocosos, y en ellos se levantaban unas rancherías y casas de guano, donde vivían los pescadores. Algunos de los islotes no tenían vegetación, otros estaban cubiertos de árboles. Por entre el laberinto de los cayos solían aparecer una infinidad de barcos sospechosos de contrabando y piratería. Los piratas atacaban a los pailebotes pequeños y a veces a embarcaciones de mayor tonelaje, y se refugiaban en aquellos archipiélagos. Se valían de que los buques de guerra no podían entrar a perseguirles en estas aguas por el poco fondo que ofrecían para sus calados.
