La estrella del capitan Chimista
La estrella del capitan Chimista AMIGOS Y ENEMIGOS
DESPUÉS DE CONTARME ESTO, me dijo Tricu que al día siguiente vendría a buscarme en un bote y me llevaría a una balandra donde nos reuniríamos con Chimista.
Efectivamente, vinieron a buscarme; embarcamos y le vi a Chimista sentado en la cubierta.
Estaba, con toda calma, leyendo un libro viejo; los viajes del capitán Martín de Eloyarsabal, habitante de Zubiburu. Nos pusimos a hablar, y Chimista manifestó su decisión de ir a ver al Vizconde y al doctor y de pedirles explicaciones[74].
Chimista sentía gran odio por Mackra, a quien consideraba el inspirador, el director; al Vizconde, más bien lo despreciaba.
Chimista hablaba con odio del doctor y le tenía por un verdadero miserable; era, según él, un hipócrita, embustero, serpentino, asesino de niños y de un egoísmo feroz.
«Yo voy a ser como el dragón legendario que devoraba a los monstruos», dijo Chimista exaltado.
Tricu y Chimista, que conocían a los amigos y enemigos de la sociedad del Relámpago, hablaron de con quiénes podían contar y con quiénes no.
Los incondicionales de Chimista eran: Tricu, Therrible, el Lechuguino, Zacar, Larraspuru, Cigardi y Joshe Mari, que estaban en la balandra. A estos se podían añadir Commoro y el doctor Jack, el cocinero[75].
