La intuicion y el estilo
La intuicion y el estilo El más inteligente de todos esos filósofos modernos, que ha sido, probablemente, Bergson, ha ido armado con hechos deducidos de la teoría de Einstein a ver si podía desmoronar las bases kantianas; pero la empresa es difícil; parece que los argumentos que se podían emplear todavía no son de orden racional, y no se puede atacar lo racional más que con lo racional. ¿Qué discusión va a haber entre un bacteriólogo y un místico sobre materias profesionales, ni entre un químico y un jurisconsulto? Ninguna.
Los profesores de filosofía, naturalmente, no quieren esto, y la acotación kantiana les estorba y quieren marchar a un mar libre que no hay. Al menos, a mí, por lo poco que he leído de Spengler, de Scheler, de Keyserling y de Heidegger, me parece que, si van a la lucha contra el kantismo en su terreno, pierden la partida, y si quieren luchar en otro terreno nuevo, no hay posibilidades de contienda.
La cultura europea ha tenido con las dos guerras mundiales un enorme descenso. No sabe nadie si esto se remediará de alguna manera con el tiempo; pero todo hace pensar que en el horizonte del hombre actual no se encontrará la solución.
Los tres dictadores de Europa, Stalin, Hitler y Mussolini, acabaron con el espíritu liberal y científico del siglo XIX.